A esta etapa se le llama primera infancia o niñez temprana.
Los niños y niñas de esta edad realizan grandes avances en sus habilidades motoras y en la coordinación de las mismas, lo cual les permitirá andar, correr, saltar, bailar… con mayor soltura. A su vez, mejora también su capacidad para manejar objetos con las manos logrando mayor precisión en movimientos como lanzar la pelota, sujetar pinturas, garabatear… Esta creciente autonomía en sus movimientos junto con el interés por aprender, explorar y experimentar con su entorno les invita a tomar distancia de sus cuidadores y satisfacer su profunda curiosidad.
Su desarrollo físico continúa de manera constante y su cuerpo va adquiriendo una forma más esbelta. Asimismo, sus músculos se van desarrollando y va ganando fuerza lo cual les permite conseguir el dominio de su cuerpo y perfeccionar sus movimientos.
Además de esta exploración del entorno, los niños/as aprenden a través de la imitación de situaciones reales que observan. Es por medio de este juego de imitación como van conociendo la realidad que les rodea y las formas de comportamiento de los adultos. El papel que juega el lenguaje en esta etapa es fundamental ya que da mayor riqueza a estos juegos y ayuda a fijar conceptos.
Con respecto al lenguaje, éste es un periodo en el que se producen grandes avances. Por un lado está el lenguaje social que emplean en la interacción con los demás. A través del mismo, se comunican y aprenden vocabulario con gran rapidez. Las oraciones son todavía cortas y simples pero poco a poco las irán haciendo más complejas. Tienden a cometer errores de sobreregularización, “cabo” en lugar de “quepo”, pero éstos forman parte de un progreso lingüístico normal. Hacia los 4 o 5 años van formando oraciones más largas y complejas, mejorando la pronunciación y ampliando aún más su vocabulario. Por otro lado, no debe sorprendernos encontrar a nuestros hijos hablando solos en voz alta. Esto se denomina habla privada y les ayuda a regular sus acciones y ganar control en sus movimientos.
En esta etapa muchos niños/as empiezan a interesarse también por la escritura. En sus inicios forma parte de un juego, una actividad divertida. Comienza con los primeros intentos de escribir su nombre y poco a poco va creciendo este interés escribiendo papá o mamá y los nombres de sus hermanos/as o sus amigos/as. De esta manera, comienzan a jugar con las palabras y las letras y paulatinamente. Hacia los 5 o 6 años va creciendo también el interés por la lectura. Comienzan a reconocer palabras en carteles, en libros…
Son muchos también los cambios experimentados en esta etapa en su desarrollo emocional. Su creciente interacción con el medio y con otras personas les conduce a experimentar emociones nuevas y complejas.
Más adelante iremos profundizando en cada uno de estos aspectos. Como veis son múltiples los avances en el desarrollo en esta etapa evolutiva. Es importante que los padres les acompañen en todo este aprendizaje estimulándoles en el desarrollo pleno de sus capacidades.